La musica que escuchaban Hittler y Stalin

Cuando pensamos en Adolf Hitler y Iósif Stalin, lo primero que viene a la mente es guerra, represión y totalitarismo. Sin embargo, ambos dictadores tenían una relación intensa y compleja con la música. No solo como oyentes, sino como líderes que entendieron el enorme poder cultural y emocional del arte sonoro. Adolf Hitler, líder del régimen nazi en Alemania, era un apasionado de la música clásica alemana. 
Admiraba profundamente a compositores como Richard Wagner, Ludwig van Beethoven y Anton Bruckner. Wagner, en particular, ocupaba un lugar casi sagrado en su imaginario. Sus óperas épicas, cargadas de mitología germánica y dramatismo heroico, encajaban perfectamente con la narrativa nacionalista y racial que el nazismo promovía. El Festival de Bayreuth, dedicado a la obra de Wagner, se convirtió en un espacio simbólico del régimen.
Para Hitler, la música debía representar la “grandeza” del pueblo alemán. Por eso, el régimen nazi persiguió lo que llamó “música degenerada”: el jazz, el swing y las obras de compositores judíos o vanguardistas como Arnold Schoenberg. El jazz, asociado a la cultura afroamericana y a la libertad creativa, era visto como una amenaza ideológica. La música, en la Alemania nazi, no era solo arte: era propaganda y herramienta de control cultural.
En el otro extremo de Europa, Iósif Stalin también tenía gustos musicales marcados, aunque su relación con la música fue distinta. Se sabe que apreciaba la música clásica rusa, especialmente a compositores como Piotr Ilich Chaikovski, Mijaíl Glinka y Modest Músorgski. También disfrutaba de canciones populares georgianas, conectadas con su tierra natal.

En nuestros enigmas express de la mano de Shai Shemer conoceremos las diferentes musicas que escuchaban Hittler y Stalin.

La música que escuchaban Hittler y Stalin – Radio Encuentro

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