Bienvenidos a este episodio, en el que vamos a adentrarnos en una de las obras más sorprendentes y menos conocidas relacionadas con Cristóbal Colón: el Libro de las Profecías.
Cuando pensamos en Colón, solemos imaginar al navegante que cruzó el océano Atlántico en 1492 y abrió el camino al encuentro entre Europa y América. Sin embargo, en los últimos años de su vida, Colón dedicó gran parte de su tiempo a una tarea muy diferente: recopilar textos bíblicos y profecías que, según él, explicaban el sentido de sus viajes.
El Libro de las Profecías fue elaborado alrededor de 1501 y 1502, con la ayuda del fraile cartujo Gaspar Gorricio. La obra no es un relato de viajes ni un diario de navegación. Se trata de una colección de pasajes extraídos de la Biblia, de escritos de teólogos medievales y de autores cristianos que Colón interpretaba como anuncios de acontecimientos históricos de su tiempo.
Para comprender este libro, es importante recordar el contexto de la época. A finales del siglo XV y comienzos del XVI, muchas personas creían que el mundo estaba acercándose a una etapa decisiva de la historia cristiana. Las profecías, el fin de los tiempos y la expansión de la fe eran temas que despertaban un gran interés.
Colón estaba convencido de que sus viajes no habían sido simplemente una empresa comercial o una aventura marítima. Creía que había sido elegido por Dios para cumplir una misión providencial. Según su interpretación, el descubrimiento de nuevas tierras formaba parte de un plan divino destinado a extender el cristianismo por todo el mundo.
Hablamos con Jose Hutter de este lado desconocido como escritor del conquistador Cristobal Colon.
